UN PASEO POR LAS LETRAS Y POR LAS ARTES: AZUL EN LA MIRADA Y TIERRA BAJO MIS PIES.

25/7/13

CATULLI CARMINA

LA MUCHACHA DE CATULO
ISABEL BARCELÓ
Ediciones Evohé, 2013

 «Odio y amo. ¿Cómo es posible?, preguntarás acaso. No lo sé, pero siento que me ocurre y me atormenta»


Carl Orff compuso su ópera «Catuli Carmina» para narrar parte de estos hechos. En tres actos, la cantata despliega el desesperado canto de amor de Catulo por Lesbia. El desarrollo posterior de la obra cuenta cómo Lesbia no corresponde con fidelidad al amor entregado y Catulo termina por rechazarla al contemplar sus juegos con amigos comunes.
En esta novela corta, Isabel Barceló nos narra una historia de amor y desamor, de una vida apasionada y de una mujer inteligente que defiende su libertad. Catulo es un gran poeta, sus versos circulan por toda Roma. Hombre venal, apasionado, con fuertes emociones y sensibilidad a flor de piel, está profundamente enamorado de Clodia. Sin embargo ella,  la «Lesbia» de los poemas catulianos, no le corresponde en igual medida. Clodia había sido una mujer con gran libertad de movimientos; su esposo la trataba con respeto y mantenían espacios propios cada uno. Pero al enviudar, aún más se considera libre de elegir su modo de vida, convencida de que nadie puede encerrarla en una jaula dorada. Y eso es justamente lo que Catulo pretende.

El lector sigue el desarrollo del conflicto por medio de cartas, cartas de Clodia a su hermano Clodio (con el que mantiene una fuerte ligazón), a sus amigas, cartas de otras damas que buscan perjudicar a Clodio por medio de la difamación de su hermana, poemas y algún que otro documento público, a través de los cuales se nos muestra el estado de ánimo de ambos, Catulo y Clodia, y la actitud del uno su respecto al otro. Las palabras son aquí tanto vehículos amorosos como dardos envenenados.

Todo ello es recopilado por Hortensia,  amiga de la familia,  a la que Claudia Tertia, nieta de Clodia, ha pedido que averigüe la verdad sobre los amores de su abuela con Catulo. Porque abundaba la maledicencia y Roma había sido invadida de informaciones cruzadas, mentiras emponzoñadas, sátiras (los romanos eran muy aficionados a escribir groserías en los muros, como es sabido, y se conserva todavía), y la nieta quiere saber. En el transfondo están las ambiciones de Clodio, las intrigas de Cicerón, tejemanejes y habladurías de las esposas y sus amigas…El mundo femenino, acostumbrado a moverse entre las bambalinas del teatro político, y el mundo masculino con los habituales enfrentamientos por el poder. 
La novela se estructura como el relato de Hortensia, narrado en tercera persona y apoyado, como hemos dicho, por abundantes cartas y documentos. De este modo conocemos la versión femenina del hecho real, que habitualmente se presenta desde el punto de vista de Catulo, mostrado con una gran sutileza, como es habitual en Isabel Barceló, que compone un retablo de maravillas romanas. Narrada con medida y buen ritmo, breve pero harto elocuente, esta historia es de interés no solo por los hechos narrados sino por las ideas que se desprenden de ella. Ideas sobre el amor y el odio, sobre la  relación entre los sexos, sobre las pasiones en general y sobre la vida libre.
 
El poeta Cayo Valerio Catulo (87 a.C.- 54 a.C.) nacido en Verona, se estableció en Roma  en el año 62 a. C. y se introdujo en los grupos literarios, los  llamados poetas neotéricos: Los neotéricos se caracterizaban por una gran afición a la poesía griega alejandrina de Calímaco y, en segundo lugar, por la práctica de una lírica de perfecto acabado formal. Vivió en la Roma del fin de la República, donde las conjuras, las damas sibilinas y bellas, los banquetes, los asesinatos políticos, las batallas verbales en el foro estaban a la orden del día. Fue contemporáneo de César, de Cicerón y de Publio Clodio. Pero sobre todo, será siempre un poeta vivo por sus versos amorosos y lascivos. Por los versos que hablan de la pérdida y la melancolía, así como otros más insultantes y burlones, los que acusaban a su amada de entregarse a cualquiera en cualquier esquina. Su pasión por Lesbia/Clodia es avasalladora. Fue una inspiración excepcional para uno de los cuerpos de lírica amorosa más intensos de todos los tiempos. Murió a los 30 años de edad según algunos estudiosos, según otros a los 33.

Isabel Barceló Chico (Sax, Alicante) es licenciada en Filosofía y Letras, siendo una experta en Antigüedad Clásica y Patrimonio. Autora de «Dido, reina de Cartago» (ES Ediciones, 2009), novela que previamente había publicado por entregas en su blog (http://mujeresderoma.blogspot.com.es/) con gran éxito entre el público bloguero. Actualmente tiene terminada e inédita la primera parte de una novela histórica sobre el surgimiento de Roma, «La vestal de Alba Longa» y está trabajando en la segunda parte.
Ariodante