UN PASEO POR LAS LETRAS Y POR LAS ARTES: AZUL EN LA MIRADA Y TIERRA BAJO MIS PIES.

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26/11/14

JUICIO FINAL



EL MAESTRO DEL JUICIO FINAL

LEO PERUTZ

Traducción: Jordi Ibáñez

Ed. Destino, Col. Áncora y Delfín, 2004

Esta es una novela que podría considerarse como de intriga, ambientada en la primera década del siglo XX en Viena. Pero no solo su trama es una intriga, al modo tradicional de Conan-Doyle, sino que hallamos en ella huellas de novela gótica, unas gotas de Kafka y otras de Poe. El resultado es un cóctel sumamente bien combinado,  que se lee de un tirón, sin resuello, lectura inquietante y atractiva a la vez. Ocurren varias muertes, aparentes suicidios, que los personajes de la historia consideran como encadenadas. No hay policías ni detectives: el narrador, barón von Yocsch, queda en entredicho tras el aparente suicidio de su amigo (y rival, pues está casado con un antiguo amor, Dina), el actor Eugen Bischoff. La primera opción es huir, pero un encuentro con otro de los amigos del muerto, Waldemar Solgrub le hace recapacitar. Ambos, a los que luego se unirá el doctor Gorski y Félix, el hermano de Dina, iniciarán una serie de pesquisas que les conducirán por oscuros caminos, travesía que resultará algo peligrosa. Las misteriosas muertes se suceden, y la solución de la intriga no es sencilla, pues llegado a un punto traspasa los límites de lo puramente racional.
La narración se realiza en primera persona, pero hay una Nota de Editor al final, en la que un anónimo y ficticio editor cuenta en primera persona, cómo llegó a su poder la historia precedente, y por qué se decidió a publicarla.

Toda la historia gira alrededor de la idea de culpa y del miedo. ¿De qué tenemos miedo, realmente? ¿qué hechos, qué ideas, qué emociones nos causan verdadero pavor? ¿De qué nos sentimos culpables? ¿asumimos culpas ajenas o estamos dispuestos a asumir las propias? ¿Nos sentimos culpables por amar? ¿Qué fuerza puede tener el amor o la pasión en ciertas circunstancias? Todo esto son reflexiones que le surgen al lector en el decurso de la lectura.  Bajamos, de la mano del escritor, a unas profundidades psicológicas oscuras e inquietantes, y todos podemos sentirnos tocados. Porque todos escondemos en nuestro interior algo a lo que realmente tememos, que nos acongoja, aunque no queramos o no seamos capaces de reconocerlo.  Y el miedo puede hacer que traspasemos la frontera de la realidad y entremos en un mundo de insania, de la locura, de ficción. ¿Qué línea separa la realidad de la imaginación? ¿Qué poder tiene el miedo, o incluso la culpabilidad, para llevar a alguien a la locura?
Pues todos estos interrogantes pueden verse, si no contestados, al menos tratados de algún modo en el relato de los hechos. Y puesto que la narración es introspectiva, hay momentos en que el propio narrador entra en un trance en el que todas estas fronteras se diluyen, y por momentos no es completamente dueño de sus actos.
Sólidamente narrada, bien traducida, esta novela induce a leer más obras del autor.

Leopold Perutz, conocido como Leo Perutz (Praga, 1882 – Bad Ischl, Austria, 1957), fue un escritor y matemático austriaco de origen judío. Su fama se basa sobre todo en sus novelas históricas. La primera que publicó fue La tercera bala, ambientada durante la conquista de México por Hernán Cortés. Su segunda novela escrita en solitario, Mientras dan las nueve, es un thriller psicológico que fascinó, entre otros insignes lectores, a Eric Ambler, Friedrich W. Murnau y Alfred Hitchcock. La acción de El marqués de Bolibar tiene lugar en España durante la Guerra de Independencia.
Perutz fue muy admirado por Borges. Asimismo, Robert Musil le atribuyó la creación de un nuevo género literario, que denominó "ficción periodística".



Ariodante

Noviembre 2014

21/11/14

EL JUEGO CURATIVO

PARECE QUE CICATRIZA
MIGUEL SANFELIU
Talentura, 2014



Es esta la primera novela de Sanfeliu, autor que tiene en su haber una abundante producción de relatos, agrupados en diversos libros. Está escrita con el mismo estilo que caracteriza sus relatos, es decir, una mezcla de humor negro y dirty realism a lo Bukowski, Carver o Fante, con una doble lectura entre líneas; los personajes tienen un simbolismo con el que el autor reflexiona sobre la propia tarea creadora. El narrador, cuya voz nos suena como la del autor, nos dice que “La literatura es una herida que permanece abierta, sangrando, y aunque llega un momento en que parece que cicatriza, (la cursiva es mía), se trata tan solo de una ilusión, nunca se cierra, quien está herido de literatura nunca llega a curarse”. Creo que igualmente podría aplicarse esta afirmación al arte en general, a la creación artística, sea literaria, plástica o musical, si nos atenemos al relato. Efectivamente esta es una historia de heridas sin cicatrizar, acúmulo de frustraciones y empeños artísticos que devendrán en finales catastróficos o en la anodina existencia del superviviente. “Cuando era joven soñaba que la literatura sería como un transatlántico de lujo, pero ahora resulta que no es más que un simple salvavidas.”–dice el narrador, a propósito de Roberto- “Escribe para limpiar la conciencia, escribe porque lo necesita, para no saltar desde la terraza del edificio. A esto se reduce todo: escribir para sobrevivir.” Concebir la creación como algo doliente es una manera de ver las cosas quizá demasiado amarga, aunque hay toda una tradición sobre ello (pienso, en concreto, en las canciones de The healing game,  el disco de Van Morrison). La creación puede ser también feliz y satisfactoria. Sin embargo, la idea de la herida siempre abierta es un buen símil, ligada a la idea de permanencia, de eterno deseo nunca cumplido, así como con la idea de curación. El juego curativo, como diría Morrison. Pienso que escribir no es la única terapia: la lectura es otra. La inmersión en la literatura, en la gran literatura, como lector, es tan curativa como la creación, y a veces, más.

Conjunto de saltos temporales y saltos de la realidad a la ficción, entre Roberto y sus personajes, así como diversos insertos a modo de microrrelatos, la novela tiene dos partes fuertemente diferenciadas, con una corta introducción y un también breve final. Las indecisiones, sueños y deseos frustrados del protagonista, Roberto Ponce, eterno aspirante a escritor, así como los otros personajes: el barman-poeta Eladio, el pintor enloquecido y desesperado, Sebastián Mendoza, y el comercial cantante con aspiraciones Emilio/Sonny, compondrán una trama de desencantos, de supervivencia.

En la primera parte, el protagonista habla en primera persona, contándonos de sus andanzas juveniles en pos de los laureles literarios, lleno de sueños de grandeza y sin un duro. Enamorado de los primeros ojos que le miran sugerentes, sufre y goza entre página y página. Retrata el submundo de los bares, los artistas y la prostitución. El Cubo de la Basura es el bar donde centra sus relaciones sociales. Pero, sobre todo, insiste en el mundo interior de Roberto, en el que se mezcla la realidad con los sueños y con las ficciones que surgen en su mente, mientras lucha con la hoja en blanco de una máquina de escribir.
En la segunda parte, el narrador se coloca en tercera persona, un indefinido punto de vista para seguir contando cómo le ha ido la vida a Roberto, bastantes años después. Los sueños no le han abandonado, pero la invasión del mundo real en forma de trabajo, familia (esposa, hija, parientes) y obligaciones de todo tipo amargan su constante y reincidente tendencia a la literatura. Ahora en vez de la hoja es la pantalla en blanco del ordenador.
 La realidad circundante parece especialmente cruel con sus aspiraciones literarias: por más que lo intenta, el pobre Roberto ha de enfrentarse constantemente a sesiones de compras en grandes almacenes, pesadas visitas familiares, irrupciones de su hija Virginia, ya crecidita, y requerimientos de atención por parte de su mujer, Cati, ajena por completo a la obsesiva tendencia literaria de su esposo.
El pasado, asimismo, irrumpe en varias ocasiones en ese mundo cerrado de Roberto: la reaparición de Sonia, la dramática desaparición de Sebastián, el confinamiento de Eladio en una residencia, la carrera disparatada de Sonny…y se mezcla con otras irrupciones más inmediatas: Maite, la compañera de oficina, con la que hay un “quiero y no puedo”, Ramón, cuya ilusión es salir en televisión, otro compañero que se jubila...Y a todo ello se suma la nueva idea de Cati para recomponer la familia, cuando su hija les anuncia su noviazgo.
En realidad, en esta novela no llega a ocurrir nada, quizás ese sea el drama. Parábola llena de simbolismo, es un desfile de seres con ilusiones perdidas, mostrando un panorama desolador, pero con ciertos toques de humor, y tratando a los personajes con mucha indulgencia, con cariño. Todos sueñan pero los sueños, como diría el poeta, sueños son. Sin embargo, si no hubiera sueños, ¿qué sería de nosotros?
El refugio en la creación –tanto en la propia como en la ajena, por medio de la lectura o el visionado de filmes- como modo de supervivencia en una sociedad hostil o al menos, indiferente, ese intento de mostrar que uno está vivo por medio de construir algo propio y personal, (se tenga o no talento para ello) esa es la idea que parece desprenderse del texto, cuando el narrador nos dice: “Quizá sus historias son un refugio, una argucia para tratar de vivir otras experiencias y escapar de la propia, un intento de desdoblarse. Quizá descarga su rabia sobre personajes ficticios, ante la imposibilidad de descargarla sobre los congéneres reales que le rodean”. Quizá haya que dedicarse a la carpintería o  a la jardinería, o a cuidar hijos…por poner un ejemplo, ya que cualquier actividad en la que nos sintamos motivados nos ayudará a sobrevivir.
En suma, este es un texto que nos pone un espejo ante los ojos, y nos ayuda a reflexionar mirándonos en él, por medio de unos arquetipos que podrían ser cualquiera de nosotros.

Miguel Sanfeliu es autor de los libros de relatos: Anónimos (Traspiés, 2009 – Col. Vagamundos), Los pequeños placeres (Paréntesis, 2011) y Gente que nunca existió (E.d.a. libros, 2012). También ha publicado en diversas revistas y libros colectivos. Gestiona el blog Cierta Distancia. Parece que cicatriza (Talentura, octubre de 2014) es su primera novela.



Ariodante


17/11/14

CAZANDO CON AMOR

LOS AMANTES DE TODOS LOS SANTOS
JUAN GABRIEL VÁSQUEZ
ALFAGUARA, 2008


Siete relatos contiene este libro, algunos publicados en otras antologías y que el autor ha agrupado por afinidad de espacio y de clima. Ambientados en distintos lugares francófonos de Bélgica y Francia: Lieja, las Ardenas, Beauvois, París, ...el campo y la ciudad en otoño, escenas de caza, íntimamente mezcladas con encuentros amorosos, conflictos familiares, abandonos, soledades y otras historias. La naturaleza, en la forma de bosques, de animales, de lluvia o nieve, estará muy presente y muy ligada a la tensión emocional de todos los personajes.
Vásquez es un escritor cuyas narraciones suelen presentar personajes solitarios, parejas separadas o en vías de separación. La soledad es un leit motiv en la obra de Vásquez. Y en estos relatos aún se nota más. La lectura de estos textos me ha hecho evocar imágenes de las películas de Krzysztof Kieslowski. Hay historias de amor desoladoras, hay soledad y desapego en todos los personajes, pero también hay un deseo de compañía, de sentirse querido y protegido. Así, la vida pasa y la vemos pasar en estas narraciones.
Es El Regreso, un relato que refleja el apasionado apego de Madame Michaux por su tierra, bosques y ganado, Les Houx, la gran casa familiar en la provincia de Lieja. Una casa que conocerá palmo a palmo incluso la recorrerá mentalmente mientras está lejos, en una prisión donde fue encerrada por asesinato. La imagen y el recuerdo de esa casa y sus terrenos la mantendrán con fuerzas para seguir viva. Pero a su retorno las cosas han cambiado.
La siguiente narración, Los amantes de Todos los Santos, que da título al libro, se ambienta en la zona de las Ardenas: Modave-Ayvaille-Ferrieres… Es la noche de difuntos. Una pareja con fuerte tensión emocional sale de caza, sin éxito, aplazando siempre una importante decisión que han de tomar ambos. Incapaz de afrontar el problema con su pareja, el hombre inicia una escapada nocturna que le hará encontrarse con una solitaria mujer que, a su vez, vive con el recuerdo de su marido perdido.

El inquilino vuelve al tema de la caza, en la misma zona de las Ardenas que el relato anterior. Georges y Xavier en el pasado han compartido a Charlotte. Pero ahora ya son los tres viejos. El hijo de Xavier, Jean, organiza una partida de caza. Es otoño. Los dos viejos amigos participan con un grupo numeroso. Charlotte y Catherine, las esposas, esperan en casa mientras los hombres y los perros salen. Pero la caza se interrumpirá por un suceso imprevisto. La nostalgia, los recuerdos ligados a un cuaderno de mapas imaginarios dejan un regusto amargo en la historia.

Ambientada en París, El en el café de la République, una pareja separada no hace mucho vuelve a reunirse para visitar al padre/suegro. Contada en primera persona por el personaje masculino, pendiente de unas pruebas médicas que pueden cambiar radicalmente su vida, traslada al lector la inseguridad, la soledad y el desconcierto de tres personajes que se enfrentan a sus vidas de modos muy distintos.

La soledad del mago vuelve a enmarcar el relato en una partida de caza, aunque el tema principal sea la atracción sexual entre una mujer casada y embarazada –Selma- y Chopin, un hombre al que apenas conoce, del que no hay noticias de su pasado, aunque las cartas y los trucos se le dan bien. Las partidas de caza y los trucos de magia con cartas y se alternarán con los encuentros amorosos. Cuando el marido, Léopold, se da cuenta de la infidelidad de ambos, ocurrirá un suceso que cambiará su modo de enfocar la relación.

Lugares para esconderse oscila entre Bruselas y París. También está contada en primera persona, y trata un encuentro con una pareja amiga del narrador, en unas circunstancias tristes y penosas. La visita a la casa campestre del padre de Claire, Monsieur Gibert, que le lleva de pesca. Con él se entera de detalles que han pasado desapercibidos, sobre Claire y su marido, Philippe.

La vida en la isla de Grimsey gira alrededor de caballos, un picadero, una veterinaria, y el hijo de un potentado, Oliveira, que no quiere seguir sus pasos y reniega de su herencia, aunque busca sus orígenes. Pero también gira alrededor de una mujer que está entrando en la madurez y está sola, con los recuerdos de una hija perdida. Casi se centra más en el drama de la mujer, ya que el hombre es poco menos que un espectador, que no se implica apenas en la incipiente relación y que la ve de lejos.
En suma, una colección de relatos otoñales, de día de difuntos (en casi todos hay alguien que muere) y por los que desfilan soledades, añoranzas y diversos intentos de amar o de ser amado. Escritos con la maestría que cada vez es más fuerte en este escritor colombiano.

Juan Gabriel Vásquez (Bogotá, Colombia; 1973) es autor de la colección de relatos Los amantes de Todos los Santos y de las novelas Los informantes (escogida por la revista Semana como una de las más importantes publicadas en Colombia desde 1982), Historia secreta de Costaguana (Premio Qwerty en Barcelona y Premio Fundación Libros & Letras en Bogotá) y El ruido de las cosas al caer (Premio Alfaguara 2011, English Pen Award 2012 y Premio Gregor von Rezzori-Città di Firenze 2013 y Premio IMPAC Dublín). Vásquez ha publicado también una recopilación de ensayos literarios, El arte de la distorsión, y una breve biografía de Joseph Conrad, El hombre de ninguna parte. Ha traducido obras de John Hersey, John Dos Passos, Victor Hugo y E. M. Forster, entre otros, y es columnista del periódico colombiano El Espectador. Sus libros han recibido diversos reconocimientos internacionales y se han publicado en dieciséis lenguas y una treintena de países con extraordinario éxito de crítica y de público. Ha ganado dos veces el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. En el año 2012 ganó en París el Premio Roger Caillois por el conjunto de su obra, otorgado anteriormente a escritores como Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Ricardo Piglia y Roberto Bolaño.

Ariodante


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