Mostrando entradas con la etiqueta novela decimonónica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novela decimonónica. Mostrar todas las entradas

12/9/16

CASAS ALEGRES

LA CASA DE LA ALEGRÍA

The House of Mirth, 1905

EDITH  WHARTON

Alba editorial, 2008
Colección: Clásica Maior  
Traducción: Pilar Giralt

Es difícil encontrar escritores que profundicen tanto en la psicología de sus personajes femeninos. El que se suele considerar su maestro o, al menos, su influencia más notable, el escritor Henry James, cuya facultad de bucear en la psique humana es altamente destacable, en la mente femenina cede el paso a su amiga y aventajada discípula, Edith Wharton. Pero no sólo es la psicología femenina de lo que trata la escritora neoyorquina: la certera y detallada descripción, no exenta de una mirada crítica y cáustica, del escenario social que la rodeó a ella misma en su juventud, con cuyos personajes convivió hasta que fue seducida por Europa, tras casi treinta años de desgraciado matrimonio.

Casi todas las novelas y relatos de Wharton ambientados en el Nueva York de finales del XIX y  principios del XX, describen a una élite social, un mundo cerrado, una “casa de alegría”. La alegría de vivir que describe Wharton es la alegría del poder, el poder sustentado en la riqueza y disfrutado como un don divino, la inconsciencia de esa vida alegre, tras la cual se esconde el agresivo mundo de los negocios, la bolsa, los que pagan. Es, pues, una alegría frágil, como se verá a lo largo de la novela.
Ésta trata del ascenso y caída de una bella dama, Lily Bart, que desde su orfandad y desamparo económico a pesar de pertenecer a una buena familia neoyorquina, vive bajo la protección de una tía suya, que sí posee una posición relevante y poderosa, si bien su educación e ideología ultra conservadora no le permite ver con buenos ojos ninguna clase de dispendio ni conducta novedosa en las jóvenes casaderas.
La señorita Bart ya lleva diez años con su tía y está finalizando la veintena, sin haber decidido la cuestión matrimonial aún. En el nivel social en que se mueve, el futuro de una dama es el matrimonio y de no ser así, si no dispone de capital propio (como es el caso) se vería obligada a depender de una posible herencia o de la protección por parte de algún pariente económicamente poderoso. «Una chica no tiene más remedio, un hombre sólo se casa si quiere».
Sin embargo, la señorita Bart es un modelo de belleza, buenas maneras, cultura, y savoir vivre. Ha recibido –y declinado- muchas ofertas matrimoniales. Goza de la admiración masculina, y de la amistad femenina, de muchas familias de la alta sociedad, recibiendo constantemente invitaciones a fiestas, vacaciones en el extranjero, estancias prolongadas en casas de campo, cenas, palcos en la ópera, cruceros…En todas estas situaciones, se espera de Lily Bart que cumpla determinadas funciones, sugeridas siempre por las anfitrionas. En suma, Lily es un bello florero (fue educada para eso) y debe perfumar los distintos ambientes. Ha de corresponder a las invitaciones con variados comportamientos, atentos siempre a las sugerencias de quienes la invitan. Y mientras tanto, lanzar sus redes entre las distintas opciones y posibilidades de futuro.
La trama que se urde en esas reuniones sociales es complicadísima y Lily demasiado incauta para darse cuenta de hasta donde pueden llegar las maquinaciones tanto de damas como de caballeros para conseguir sus fines, que no son del todo respetables aunque las apariencias los presenten de otro modo.
A lo largo de la novela Lily se verá paulatinamente atrapada en una tela de araña en la que más de un personaje espera tenerla en su poder. Curiosamente, la relación con Lawrence Selden resulta ser la que más le atrae por su trato y lealtad, pero este personaje, por su condición económica de menor rango queda descartado como posible opción matrimonial.  En cambio, otros aspirantes a ella son francamente detestables, como Rosedale,  nuevo rico cuyo deseo de entrar en la alta sociedad supera cualquier disimulo; o como el pazguato de Percy Gryce, cuya única pasión es su colección histórica, y que la sola mención de algunas de las aficiones de Lily le hace salir huyendo. Mención aparte la merecen aquellos caballeros casados, como el  obsesivo y sudoroso Gus Trenor, o  el pusilánime George Dorset, que desean los “favores” de Lily y que no dudan en “comprarla”, es decir, pagarle sus facturas. Cuando ella se da cuenta de que le van a pasar al cobro en especie, …es demasiado tarde. La única vía que encuentra es la huida. Pero no puede huir constantemente y llegará un momento en que su situación se hace francamente angustiosa. Con las nuevas circunstancias Lily irá comprendiendo que las que consideraba sus “amigas”, no son tales, y que la han estado utilizando pero cuando ya no les conviene, la marginarán, y destrozarán su reputación. Su caída es inevitable, la tela de araña que la envuelve cada vez es más espesa. Lily Bart bajará de peldaño social, poco a poco. Primero pasará de la alta sociedad, de la aristocracia, a los nuevos ricos, aspirantes a aristócratas, con dinero pero sin abolengo. Después pasará a intentar realizar alguna ocupación remunerada, y finalmente quedará desahuciada y hundida en la miseria, pero es incapaz de recurrir al chantaje que se le llega a proponer para recuperar su puesto.
Incapaz tampoco de sincerarse con el único amigo que podría salvarla, Selden, cae en la soledad más triste, si bien es justamente una pobre trabajadora, Nettie Struther, antigua conocida a la que Lily ayudó años atrás, la que le proporciona unos momentos de entrañable felicidad, como cuando coge a su bebé en sus brazos.
En todas estas historias los personajes se mueven siempre en un mundo de adultos; los niños, los hijos pertenecen a otra esfera: o están a cargo de las niñeras o en los colegios internos. El trato de madres e hijos apenas existe o Wharton no lo considera: pero el momento que pasa en casa de Nettie, cuando la deja acunar a su bebé, es un breve instante de felicidad que ella solo atisba, comprendiendo que ya está al margen incluso de eso.
En suma, una narración perfectamente hilvanada y cuya trama no sólo destapa los hedores que una apariencia social impecable esconde tras de sí, sino que muestra a qué se podía ver abocada una mujer decimonónica que se negara a seguir las normas establecidas y no aceptara su papel en el teatro de la vida.  Una gran novela, impecablemente escrita y traducida, que merece la atención del lector.

Edith Wharton  -de soltera Edith Newbold Jones-, (Nueva York, 1862 - Saint-Brice, Seine-et-Marne, 1937) es una de las más notables escritoras estadounidenses. Nació en una familia rica que le proporcionó una sólida educación privada. Combinó su privilegiada posición con un natural ingenio para escribir novelas y relatos, que destacaron por su humor, carácter incisivo y escasez de acción narrativa. Asimismo, trabajó en diversas publicaciones.
En 1885, a la edad de 23 años, Edith se casó con Edward Robbins Wharton, doce años mayor que ella, y de quien se divorció en 1913. Desde fines del siglo XIX, Wharton produjo un gran número de novelas, libros de viajes, relatos (entre los que destacan algunos cuentos de fantasmas memorables) y poemas. La crítica considera como su primera gran novela La casa de la alegría.
En 1907 se estableció definitivamente en Francia, donde fue discípula y amiga de Henry James.









27/7/15

TOLSTOI EN EL EJÉRCITO

DOS HÚSARES

LEV TOLSTOI


Trad.: Olga Korobenko
Hermida Editores, 2014

En esta novela corta, Tolstoi ya se revela como un indagador de las profundidades del alma humana. En unas breves palabras introductorias, tras una dedicatoria a su madre, (aún no había conocido a la que sería su esposa, Sofía Behrs) sitúa el primer relato hacia 1800, y el segundo, veinte años después; Tolstoi recuerda al lector que en esa época las cosas eran muy diferentes del momento en que lo escribe; se vivía en un mundo casi medieval, caballeresco; la aristocracia rusa tenía una fuerza y un poder enorme sobre el pueblo llano.
Desde nuestra perspectiva, quizá no encontremos demasiada diferencia entre 1800 y cincuenta y seis años más tarde, cuando Napoleón hacía tiempo que había sido derrotado y el Congreso de Viena se había repartido Europa; la revolución de 1848 había acabado con la Restauración y las ideas revolucionarias estaban expandiéndose con el ferrocarril y los nuevos inventos de la revolución industrial.

El lector que conozca la vida de Tolstoi no podrá evitar encontrar un fuerte parecido entre el escritor y el protagonista de la primera parte del libro, el conde Turbín, un oficial de húsares al que Tolstoi describe como si estuviera mirándose al espejo: apuesto, arrogante, mujeriego, jugador, duelista…y encantador. Es, igualmente, un leal y generoso amigo que sabe  ayudar de modo elegante al que lo necesita. Tolstoi había retornado no hacía mucho del campo de batalla en Crimea, requerido por su hermano Nikolái, teniente de artillería. Aunque Tolstói no pertenecía al ejército, el comandante, príncipe Aleksandr Bariátinski, le hace ingresar en la brigada de artillería, en la misma batería que su hermano, como suboficial. De los recuerdos e impresiones de esa época surgirán posteriormente muchos relatos. Escribió siete obras antes de Dos Húsares: las tres de su Autobiografía, y los relatos o novelas cortas: Relatos de Sebastópol, Los cosacos, Felicidad conyugal y Polikushka.  

En el presente libro se desarrollan dos narraciones, entre las que el escritor establece veinte años de diferencia: dos condes Turbín, padre e hijo. Ambos son húsares, pero de un carácter muy diferente. La personalidad arrolladora del padre pesa como una losa sobre la del hijo,  y lo va descubriendo el lector a medida que lee la historia. Sin embargo, lo que se cuenta es sólo un momento, un breve tramo del largo hilo de la  vida de cada uno; un día, con su larga noche, donde tanto el padre como años más tarde, el hijo, serán subyugados por diversas pasiones.
La emoción del juego, la bebida, y los encantos de una bella dama con la que el conde Turbín (padre) manifiesta su maestría como consumado bailarín y  su capacidad de seducción. La dama se muestra cautivadora y sensiblemente atraída por el acoso sensual del húsar. Una noche apasionante…que se desvanecerá envuelta en  las nieblas del tiempo.

Veinte años más tarde, la siguiente generación, de nuevo un conde Turbín encuentra casualmente, sin saberlo, a aquella a quien su padre galanteó, …y también a su hija, que le produce inmediatamente una fuerte atracción. La veterana dama, al ver una fiel reproducción de su amor juvenil, también ve resurgir sus recuerdos, haciendo que, por una noche, todo sea distinto. Sin embargo, en el segundo relato, la ingenuidad de la hija no es la coquetería de la madre; y la fuerza de seducción del padre poco tiene que ver con la del hijo; las cosas discurren, pues, de otro modo, aunque las situaciones sean paralelas.

Tolstoi traza maravillosamente los dos caracteres, con pinceladas muy elocuentes, en las que diferencia claramente al padre del hijo. Retrata, a su vez, la prepotencia de la aristocracia militar, la dulzura de la vida campestre, el paisaje invernal ruso, y la posición de las damas, siempre a la expectativa, que se trastornan cuando un hombre, y además elegantemente uniformado, se planta frente a ellas. En ambos relatos, el paisaje invernal tiene también su protagonismo: con solo unas pinceladas Tolstoi plasma la contraposición entre el gélido entorno por el que los húsares cabalgan y el cálido refugio de la casa campestre o la posada, donde todo es alegre, corre la bebida y la comida es sabrosa, las pasiones se desatan y la vida bulle.
Obra que se lee con delectación, y que nos sumerge en esos años en los que aún la guerra era una profesión, los militares eran hombres de honor y las damas participaban del romanticismo del cortejo y la coquetería de la seducción. En cuanto a la edición, exhibe una bonita portada, aunque la traducción podría ser mejorable.
 

Lev Nikoláievich Tolstói (Yásnaia Poliana, 1828 - Astápovo, 1910), gran escritor ruso, considerado uno de los más importantes de la literatura mundial. Sus dos obras más famosas, Guerra y Paz (1865-69) y Ana Karénina, (1875-77) están consideradas como la cúspide del realismo. Sus ideas sobre la «no violencia activa» tuvieron un profundo impacto en grandes personajes como Gandhi y Martin Luther King.


Ariodante









26/1/15

QUERIDA PRIMA

LA PRIMA RACHEL
DAPHNE DU MAURIER
Plaza & Janés, 1986


Daphne Du Maurier es una escritora británica que ha visto llevadas al cine varias de sus novelas, siendo la presente obra una de ellas. Gracias a ello la conocemos fuera de su país, entre otras cosas. Autora contemporánea de otras corrientes británicas más vanguardistas o modernistas, prefirió mantenerse en un tipo de escritura más clásica, especializándose en temas que rozan el suspense psicológico o gótico. Esta novela participa de esas características.
Ambientada principalmente en Cornwall, paisaje que la autora admiraba y amaba, el argumento desarrolla la historia de una pasión amorosa y a la vez, de lo que parece un gigantesco engaño. Incluso hay una sombra de asesinato.
Un joven huérfano de la aristocracia rural, Philip Ashley, acogido y educado por un primo mayor al margen de la mano femenina, de las cuales manifiesta un absoluto desconocimiento, mostrando incluso un desprecio humillante. Tanto él como Ambrose, su primo y tutor, propietario de una hermosa y gran hacienda en la campiña británica, han llevado una vida libre, manteniéndose ambos al margen del elemento femenino, que deviene un absoluto misterio para los dos. No significa que hayamos de deducir necesariamente matiz homosexual alguno, aunque sí cierta misoginia, esa concepción decimonónica de que las mujeres solo traen problemas y son soportables por la necesidad de conseguir un heredero.
La alegre y tranquila vida que llevan ambos, ocupándose de su hacienda y sus entretenimientos, se ve truncada por la salud del primo y tutor, que debe pasar los inviernos en Italia buscando un clima más favorable para su enfermedad.  Y aquí comienzan los problemas…ligados, obviamente a las damas: Ambrose conoce allí a una prima lejana y medio italiana, Rachel …con la que se finalmente desposa, profundamente enamorado.
Philip ve cómo se tuerce su futuro, no solo porque el casamiento le privará de la compañía de su admirado primo, al cual idolatra; también podría privarle de la herencia, si llegasen a tener hijos. Pero lo más inquietante es que, tras un año y pico de convivencia con Rachel, Philip comienza a recibir unas cartas desconcertantes, que le inducen a pensar que Ambrose está en grave peligro, y le deciden a desplazarse a Italia. Cuando llega, su primo ha muerto y su prima Rachel ha desaparecido del mapa, llevándose consigo todas las pertenencias del finado. Tenemos, pues, la sospecha de una muerte no natural; el personaje desconocido y turbio de Rachel; el temor de Philip a ser desheredado, desplazado de su hogar y espacio vital. Y un odio irracional a la mujer, mezclado con un absoluto desconocimiento del género femenino. Todos estos ingredientes, mezclados y  combinados en un cuerpo y mente juvenil, inexperto, nada mundano ni extrovertido, serán explosivos.
A partir de estos hechos, pues, se desarrolla toda la narración, siempre contada en primera persona por Philip, lo cual hace que sea totalmente subjetiva,  centrada en su punto de vista, siempre apasionado, que a veces resulta francamente enloquecedor.
Las demás personas que le rodean, los sirvientes, el asesor legal de la familia, su hija, los notables de la pequeña ciudad cercana, todo el ambiente recreado del pueblo, las granjas de la hacienda, el paisaje, (que cobra una gran importancia por su influencia en los estados de ánimo de Philip), la aparición personal de Rachel, una mujer mayor que Philip, al que ve y trata como a un joven casi un niño, (o quizás es la impresión que tiene el narrador, que desea ser tratado como el adulto que aún no es) y la posterior aparición del asesor italiano Rainaldi, generan en el protagonista y narrador todo un terremoto emocional que le lleva del odio y el rencor a la pasión amorosa más posesiva y arrolladora…volviendo de nuevo al odio y al rencor.
El lector, que participa en la distancia, tiende a adoptar el punto de vista del sentido común,  el que adopta la mayoría de los personajes…menos Louise, la hija de Kendall, el asesor legal de la familia. Louise –enamorada de Philip- es mujer e intuye problemas con la aparición de Rachel. Otro cóctel explosivo.
Así, por una parte el lector creerá que el protagonista se está pasando de la raya, que desvaría,… pero luego empezará a pensar que puede tener razón, más adelante se convencerá de que está en peligro, y finalmente …cambiará de opinión, sin quedar completamente claro el misterio.
La escritora británica consigue una trama en la que los límites de la locura y la cordura se trastocan, como también se entrecruza la frontera del bien y el mal. La historia puede verse como algo natural y normal, …o como un terrible drama en el que no solo se juega la fortuna, la posición y el honor de unas persona, sino también la vida.
Al haber sido llevada al cine,  el lector no puede menos que identificar a Olivia de Havilland como Rachel, porque realmente el papel le viene como anillo al dedo. La actriz es de las que sabe mostrar la duplicidad convincentemente. El joven Richard Burton, sin embargo, no es quizá aún el excelente actor que inmortalizará a Marco Antonio.  Un Montgomery Clift, más juvenil e inseguro, más fervoroso y pasional, hubiera estado más en el papel. Pero por lo demás, la película de Henry Koster (My cousin Rachel, 1952) sigue casi al milímetro el desarrollo de la historia, salvo breves pasajes que deja al margen.
El paisaje, la naturaleza, tiene una importancia radical en esta obra. La confrontación entre la húmeda y fría Inglaterra con la cálida y luminosa Italia, el amor que los protagonistas tienen hacia los jardines, las flores, la vegetación, etc.; la alternancia de los días primaverales con los invernales, el rugido del mar en la costa sur de Inglaterra; el viento en las ventanas, la prematura oscuridad británica…todo ello crea por momentos un clima casi gótico, en el que los desplazamientos por el interior de la mansión a la luz de las velas crea sombras gigantescas, del mismo modo que la oscuridad del cerebro racional de Phillip crea monstruos.
En suma, una excelente novela, recomendable a todo amante de la lectura.   Lástima que no se hayan hecho más recientes traducciones al español de una novela como ésta y hayamos de recurrir a las librerías de lance para encontrarla.

Dame Daphne du Maurier, DBE (Londres,1907 - Fowey,Cornwall,1989), nieta del escritor y dibujante George du Maurier, fue una escritora británica. Gozó siempre de un ambiente refinado. Sus padres, el productor y actor Gerald du Maurier y la actriz Muriel Beaumont, le dieron una educación exquisita y sus buenas relaciones le permitieron publicar sus primeros escritos en la revista de su tío. Se casó con el lugarteniente Frederick Arthur Motague Browning , quien llegó a ser héroe de guerra y recibió tratamiento de Sir. Ella misma alcanzó la distinción de Dama de su Majestad. Residió en el castillo de Menabille, una fabulosa mansión situada en la costa de Cornualles, que le sirvió como escenario de algunas de sus obras y en donde tuvo tres hijos. Con poco más de veinte años, escribió su primera novela. Además de sus obras más conocidas, por haber sido llevadas al cine, escribió muchos relatos en los que refleja mujeres traumatizadas o perversas, cuya insatisfacción no calma con la misma muerte. Es el caso de los relatos "El manzano", "El joven fotógrafo" o "Bésame otra vez, forastero" (El Nadir, 2005, Valencia). Historias de crueldad, discreta misoginia, ambientes cargados de energías negativas, que se adelantan a los que luego trazó Patricia Highsmith. Fue famosa por novelas como Rebeca, publicada en 1938, y Mi Prima Raquel, ambas llevadas al cine. Las películas Jamaica Inn y Los pájaros de Alfred Hitchcock también se basaron en relatos suyos.

Ariodante
Enero 2015







27/10/14

BLÁSCO IBÁÑEZ: EL PAPA DEL MAR

EL PAPA DEL MAR

VICENTE BLASCO IBÁÑEZ
1925, Prometeo

En esta novela se engarza la narración de viajes, la novela decimonónica flaubertiana, y  la historia, pero no novelada, sino contada a modo de documental.  El hilo conductor de la novela es la relación entre Claudio Borja, joven valenciano aspirante a escritor, protegido del diplomático Arístides Bustamente tras la muerte de su padre, y Rosaura Salcedo, la joven viuda de Pinedo, un potentado argentino fallecido, que pasea su espléndida figura entre París y la Costa Azul, Madrid o Roma, despertando más de una encendida pasión. La señora de Pinedo impresiona al joven Claudio, y este a su vez cautiva con sus explicaciones históricas a la bella dama argentina, que desconoce muchos detalles de la historia europea. «A mí me interesa todo lo que supone trabajo y voluntad-afirma, rotunda, Rosaura- a mí me interesa toda persona que tiene un ideal y procura realizarlo». Claudio planea escribir sobre Pedro de Luna, el papa que acabó sus días en Peñíscola. Y para ello piensa hacer el recorrido que el pontífice realizó en su huída desde Avignon  hasta el final castellonense.
Comienza la narración contando la biografía de cada uno de los dos personajes, antes de entrar en materia histórica propiamente, y le sirve al autor para situar psicológica y socialmente a ambos, a la vez que introduce ya historias tangenciales como la de la hebrea Sephora, ama que cuidaba del niño Claudio y que le llenó la cabeza de historias bíblicas y talmúdicas, así como el Canónigo Figueras se ocupó de la educación del joven bachiller. A pesar de terminar los estudios de Derecho, el joven Claudio prefiere la poesía. Pero Don Arístides ya le planea un matrimonio con su hija, Estelita, sin darse cuenta de que en los sueños del joven figuran tanto Venus como Lilith.

Rosaura Salcedo es, a su vez, una dama de la aristocracia criolla bonaerense, cuyo marido tuvo mucha relación con Bustamante, el padrino de Claudio. Cuenta el autor la vida en las estancias argentinas, la prematura muerte del padre en un duelo, como tuvo que pasar algunos apuros hasta que finalmente desposó a Pineda, rico y poderoso hombre de negocios, al que conoció a los 19 años, casi veinte menos que el futuro marido. Blasco se explaya contando los negocios de «el rey de los campos» por tierras americanas y europeas. Tras altibajos económicos, murió dejando una viuda de 25 años, que, al morir también su madre, nada le ataba a sus tierras y se trasladó a Europa, conociendo a Claudio en casa de Bustamante, dos años antes del inicio de la acción de la novela, propiamente.
Sin ocultar la admiración que le profesa,  Borja, mientras visitan el palacio-castillo, va explicando a la dama la historia de los papas de Avignon, que un pizpireto guía les va mostrando. Borja también le cuenta la historia del puente, construido por San Benezet de Petrarca…y de su amada Laura, que le provoca un gran interés. Más personajes pueblan la narración: Rienzo, la reina Juana de Nápoles, Juana de Arco, y muchos otros. Visitan posteriormente Vaucluse, los bucólicos lugares en los que el poeta transitó, pensando en su amada, junto a la fontana famosa. Le habla de las luchas entre güelfos y gibelinos, lo que motiva el desplazamiento de Petrarca a la nueva ciudad de los papas.
Sin embargo, es principalmente la historia de D. Pedro de Luna, el futuro Benedicto XIII, la narración que domina esta novela, puesto que la longeva vida de este aragonés sin igual es de sumo interés y Blasco nos la cuenta de modo excelente. Lo que no resulta tan verosímil es el engarce de la narración histórica con la contemporánea. Siendo ambas interesantes, constituyen dos historias por completo ajenas. Ni es creíble que a la dama Rosaura le interese la narración, salvo en lo que supone de distanciamiento físico y mental  de su joven admirador, ni es creíble que Claudio alargue tanto sus descripciones a una oyente tan poco interesada, cuando lo que ambos están pensando es en otra cosa.
Aun así, la historia del Papa Luna nos da a conocer una fortísima personalidad, que hasta su muerte se mantuvo en sus trece, es decir, en su legitimidad como papa, frente a todos los adversarios, amigos y enemigos, que intentaron hasta el asesinato (frustrado, para su mayor escarnio) y se valieron de  intrigas, batallas, concilios y todo tipo de subterfugios sin conseguir que este hombre cambiara de opinión. Atrincherado en el castillo de Peñíscola, después de múltiples desplazamientos por el Mediterráneo con su flotilla privada,  acaba sus días sin dar su brazo a torcer. Es más, lo explica con todo detalle durante horas, con casi noventa años, ante un público vario. Pero hasta su protegido Vicente Ferrer se le pone en contra. Y solo le cabe enrocarse en Peñíscola y esperar la muerte dando siempre batalla.

Ariodante

Etiquetas

 Mis Reseñas (1) Antología (3) Anuncios y Notas (1) arqueologico (1) arte (1) Artículos literarios (2) Articulos viajes (1) autobiografía (6) Cartas (2) ciencia ficción (1) Clásicos (1) Comentarios Artísticos (8) Comentarios Cinéfilos (11) Comentarios Cotidianos (7) Comentarios especiales (9) Comentarios Literarios (5) Comentarios Nostálgicos (6) comentarios poéticos (3) Comic (1) Cómic (2) Conferencias (1) cuento (2) cuentos (1) Cuentos Ilustrados (1) Drama (1) ensayo (11) Ensayo arte (1) Ensayo biografico (14) Ensayo de arte (1) ensayo histórico (7) Ensayo literario (6) Ensayo Viajes (1) Ensayos arte (1) Entrevistas (2) Eventos (33) Eventos artísticos (2) Eventos Literarios (35) libro ilustrado (2) Libros de viajes (3) literatura viajes (3) lliteratura de viajes (1) Memorias (5) Microrrelatos (2) Mis lecturas (9) Mis Reseñas (530) mitologia (1) mitología (2) naval (2) Notas (1) Novela (80) novela aventuras (14) Novela biográfica (6) novela ciencia ficcion (1) novela corta (19) novela de viajes (2) novela decimonónica (7) novela del oeste (3) Novela épica (2) Novela espías (3) novela fantastica (2) novela fantástica (5) novela historica (38) Novela histórica (33) Novela histórica naval (19) novela intriga (20) novela japonesa (2) Novela polciaca (8) Novela policiaca (5) novela psicológica (1) Otros (1) POESIA (1) poesía (4) policiaca (1) Recomendaciones literarias (2) Reflexiones literarias (1) Relato (8) relato histórico (2) relato mitologico (2) relatos (12) Relatos Oeste (1) Relatos. (18) Relatos.  Mis Reseñas (3) Reportaje (3) reportaje biográfico (2) reportaje viajes (3) reseñas (1) Reseñas (1) Teatro (1) Textos Memorables (4) Thriller (6) Western (7)

Seguidores

Archivo del blog