DOROTHY M.
JOHNSON
Introducción de
Alfredo Lara
Ed. Valdemar, col. Frontera, 2013
Con esta edición se inició la colección
con la que Valdemar ha tenido a bien de obsequiar al lector aficionado al
western. Tras este libro encontraremos ya publicadas obras de otros importantes
autores como Jack Schaeffer, Will Henry, Alan Le May, Vardis Fisher, James
Warner Bellah, Louis L’Amour, Ernest Haycox, Will Cook…y esperamos que muchos
más.
Once magníficos relatos que incluyen dos
narraciones conocidas por su adaptación al cine, y que, curiosamente, en el
cine su sentido cambia. De ahí que sea muy interesante conocer la idea
original. Dorothy M. Johnson es una de las mejores escritoras de relatos sobre
este tema.
Como Alfredo Lara dice en la Introducción,
“en nuestro país, la corriente general de la literatura western, parece haber
quedado oculta tras el éxito del western cinematográfico y anulada por su
identificación con la novela de kiosco. No tiene ocasión ni de estar
desprestigiada, puesto que es prácticamente desconocida.” Por ello es tan loable
que se haya puesto en marcha esta colección.

“El incrédulo” es la segunda narración, en
la que se nos cuenta las aventuras de Mahlon Mitchell, un hombre que vivió
cinco años con los indios crows, en su juventud. La llamaban Cabeza de Hierro
por su pelo rojizo. Posteriormente volvió a vivir con los blancos, y siempre
añoró su convivencia con los crows, con
los que fue realmente feliz. No sabemos qué le hizo volver con los de su raza,
pero lo cierto es que en su vejez, cuando se le presenta la ocasión de guiar a
un grupo de soldados, no duda en hacerlo con la idea de quedarse para siempre
con los indios. Pero no todo sale como piensa.

“El exilio del guerrero” narra una
historia india. Cómo Humo Creciente,
un perdedor con mala suerte toda su vida, trastoca sus planes de morir al
descubrir accidentalmente que puede ser útil y que finalmente tiene la
“medicina” que todo indio busca y necesita para sobrevivir con honor.
Casi un thriller podría ser “Viaje al
fuerte”, que relata una angustiosa historia. El turbulento y aterrorizado
retorno a la civilización de una mujer raptada por los indios. Este es un tema
que se repite mucho, porque en las relaciones de indios y blancos, fue un hecho
constante. El rapto tanto de mujeres como de niños, y su aclimatación entre los
indios, así como el consiguiente problema de su adaptación de nuevo a vivir
entre los de su raza, que difícilmente pueden comprender las perturbaciones que
presenta el haber sufrido tales vivencias.
“El hombre que mató a Liberty Valance” es
principalmente conocida por servir de base a una magnífica película de John
Ford, un mano a mano entre John Wayne, James Stewart y Lee Marvin. Hay que
resaltar que si bien a grandes rasgos se mantiene la historia, Ford le da un toque especial que la hace superlativa.
La narración de Johnson es más realista, menos poética, más cruda.
En “La camisa de guerra” un joven del Este
llega a los territorios indios buscando las huellas de Charles, su hermano
mayor, que huyó de la casa paterna tras un duelo. Acompañado de un explorador, Bije
Wilcox, se encuentran con dos cheyennes de la tribu Brazos Cortados: Señal de Medicina y su hijo, Rige sus Caballos, que hace de
intérprete. Tanto los recuerdos de Wilcox como los de Francis Mason se
entremezclan con los de Señal de Medicina.
“Mas allá de la frontera” narra un
episodio típico: dos socios de un rancho ganadero ven hundirse su sociedad al
ser arrasado su rancho por los indios. Pero la familia y allegados están a salvo.
Dogie Kid, un chico al que contrataron como ayudante, ha sido capaz de mantener
a salvo a toda la familia en ausencia de los dos jefes.

Toda una remembranza del pasado se narra
en “Reírse frente al peligro”, donde una periodista entrevista a Emma, la
anciana viuda de Will Foster. Entre sus recuerdos brota el de su primer amor,
un turbulento pistolero, Látigo Randy.
Cierra el conjunto “Un hombre llamado Caballo”, donde se narra la historia de
un bostoniano soñador e idealista que busca el igualitarismo en tierras indias.
Es hecho prisionero, apaleado, esclavizado ( pero no muerto) por una tribu de
crows. Incomprensiblemente, sobrevive y se va adaptando, incluso aprende la
lengua y finalmente desposa a una india, Hermosa
Ternera, tras realizar una hazaña guerrera y conseguir caballos para la
tribu. Obviamente, adopta el nombre de Caballo.

Fuensanta Niñirola