28/8/17

STEVENSON CONRADIANO

BAJAMAR
(The Ebb-Tide. A Trio and a Quartette, 1894)
R.L. STEVENSON
Traducción: Inmaculada Matito
Valdemar, 2003

Última novela publicada en vida, y con la colaboración de su hijastro Lloyd Osbourne, Bajamar es una novela de fuerte regusto conradiano. De hecho, evoca situaciones que se encuentran en algunas de las novelas del escritor polaco-británico, como Victoria, Lord Jim, La locura de Almayer, y otras.

El relato comienza con el encuentro en una playa de Papeete, de tres náufragos del destino, tres personajes heterogéneos, dignos representantes de otros tantos tipos sociales, a los que sólo une su situación desesperada: Herrick, licenciado por la universidad de Oxford, cuyos negocios fracasaron por su mala suerte, incompetencia o debilidad; Davis, capitán de la marina mercante en paro, responsable de la pérdida de su último barco y tripulación, y Huish, un anodino y mezquino empleado londinense, cuyos manejos económicos le han llevado a escapar y enterrarse en vida.
 
Todos ellos han sido desterrados de su país, se encuentran lejos, en el último peldaño de la degradación y el abandono, cuando un rayo de luz viene a iluminar su negro futuro: la compañía de la goleta «Farallone» busca tripulación para transportar un cargamento de champán a Sidney. Davis les informa que ha sido elegido para comandar la goleta con su espumosa carga. En el transcurso del viaje el capitán propone a los tres asociados un cambio de rumbo.

La primera parte muestra la situación desesperada de los tres futuros socios, de un modo que casi recuerda la de los tres personajes de El Tesoro de Sierra Madre, de B. Traven ( llevada al cine por John Huston). Los tres han arribado en aquella tierra paradisíaca pero alejada del mundanal ruido, huyendo de sus pecados o sus fracasos. Sobreviven al borde de la inanición, sin ánimos para seguir viviendo, hundiéndose en el alcohol u otras miserias. Cuando consiguen embarcar, se desarrollan durante el viaje las relaciones entre los tres personajes, cuyos bajos instintos y costumbres nada recomendables  resurgen, creando momentos  dramáticos. Davis y Huish, ebrios mientras dura la travesía, deben su vida a la incansable atención de Herrick, que tiene que estar despierto por los tres. Llegado un punto, la situación se vuelve explosiva, y Herrick se ve obligado a ponerle fin. Davis reacciona y se distancia de Huish, cuya nefasta influencia le estuvo perturbando considerablemente.
Herrick y Huish son figuras completamente antagónicas, opuestas, tanto en su forma de ser, de actuar y pensar, como en su riqueza cultural, Sin embargo, Davis es una figura que se mueve de proa a popa,  entre un extremo y otro. A veces se deja llevar por lo que dice Herrick, y, en ese caso, se pone de su parte; otras veces, sin embargo, apoya a Huish. Davis, no se da cuenta hasta que es demasiado tarde, de que la nave que pilota se ha fletado con el fin de estafar a una compañía de seguros.
 
Se encuentran en un estado en el que no pueden continuar, y es entonces cuando descubren un atolón que no figura en los mapas, una isla perdida en la que no parece quedar nadie…Y aquí comienza la segunda parte, donde el misterioso Attwater gobierna un pequeño reducto de indígenas, y donde transcurrirá el resto de la historia.
Attwater consigue crear un enfrentamiento mucho más fuerte entre los tres asociados, cuyas intenciones respecto a él son francamente peligrosas.

El deber, el bien y el mal, la religiosidad o su ausencia, la lealtad y la traición, todos esos temas que tanto preocupaban a Joseph Conrad, están aquí plasmados, fuertemente resaltados en un escenario paradisíaco, increíblemente bello, pero cargado de tentaciones, promesas y posibilidades que algunos no sabrán o no querrán aprovechar.



Fuensanta Niñirola


21/8/17

MEDEA CONTADA POR ISABEL BARCELÓ

LA IRA DE MEDEA
ISABEL BARCELÓ
Epílogo Histórico: Juan Carlos Moreno
Ilustraciones: Pilar Más
Mitología Gredos, 2017



Cuando alguien nombra a Medea, dependiendo de quien escuche, es probable que piense en ópera, en teatro, incluso en cine, visualizando a María Callas inmediatamente. Después, si le preguntamos, nos dirá que era una terrible mujer, una hechicera que cometió muchas iniquidades a lo largo de su vida. Los que conozcan a los clásicos, recordarán su participación en el viaje de los argonautas: la hechicera que -por amor-  ayudó  a Jasón a salvar los obstáculos para conseguir el famoso vellocino de oro. Pero ¿por amor se puede matar -o inducir a ello- al padre, al hermano, hijos, en suma, a todo lo que se opone entre ella y su amante? Medea es el símbolo de hasta donde puede llegar una mujer enamorada …y cuando su orgullo está herido.

Como en todos los mitos, hay distintas versiones de este personaje, si bien el punto común es que era una mujer de armas tomar, una mujer que se salía de los cánones: ni sumisa, ni obediente, independiente, una mujer que sabía recurrir a todo para sobrevivir. Pero mujer al fin, no era inmune al amor, y cayó rendida bajo las flechas de Eros. Tan profundamente enamorada como para poner todos sus conocimientos de hechicería al servicio de su amado, traicionando a sus propios familiares y arramblando con todo aquel que se pone por delante y que le impide su objetivo. Pero el que una madre mate a sus propios hijos es algo que nos resulta difícil de asimilar, por muy malvada que sea una mujer. Entendemos la ira de una mujer abandonada por su marido. Una mujer enamorada soporta muchas humillaciones pero difícilmente soportará que su marido la deje por otra. Pero una venganza tan terrible…
La versión a la que se ciñe Isabel Barceló en su relato es la del drama de Eurípides (484-406 a.C.). Versiones anteriores imputan el infanticidio a los corintios, dolidos por el asesinato del rey Creonte y de su hija Creusa.  Al parecer, como nos cuenta Juan Carlos Moreno en el epílogo histórico “La pervivencia del mito” , los propios corintios convencieron a Eurípides para que en su tragedia añadiera un asesinato más a la lista de los realizados por Medea. 

Cuanto más malvado es un personaje, cuanto más retorcido y cruel, tiene literariamente más atracción. Así, si además este personaje lo encarna una mujer, que en la época clásica (y durante siglos después) era poco menos que considerada una Pandora/Lilith, generadora de todos los males del mundo, …pues miel sobre hojuelas. Los corintios se quitaban de encima un asesinato terrible y Medea sumaba el peor de todos a su ya larga lista de muertes. Y a través de los siglos se ha mantenido la versión griega pasada por el tamiz de Roma, con Séneca y Ovidio.

Puesto que en otro libro de esta colección, “Jasón y los argonautas”,  ya ha sido relatado el primer encuentro entre Medea y su amante, así como los sucesos posteriores hasta su establecimiento en Corinto, Isabel Barceló centra su relato en la Medea que vive en paz con su marido y sus hijos, y ejerciendo su conocimiento de hierbas y conjuros para fines curativos. Diez años vive en Corinto olvidando el terrible pasado.  Pero el pasado nunca muere.  Y Jasón es tentado por el poder, tras haber perdido la posibilidad de subir al trono de Yolco. Jasón, tal y como lo presenta Isabel Barceló, no siente deseo amoroso hacia Creusa, que apenas es una adolescente,  sino más bien un ansia de poder, provocada por la oferta de Creonte, que le quiere como yerno y como hombre fuerte, continuador de su dinastía.

Medea es una mujer activa, fuerte, y no está dispuesta a que se la abandone o se la guarde en el armario, no quiere ser una segundona ni ser relegada por una jovencita, después de todo lo que ha hecho por Jasón. Quiere la venganza, su honor está en juego, y aunque la venganza implique que muera carne de su carne, es tal su furor que consigue llevarla al peor, al mas horrible de los asesinatos. Es justamente este hecho, el que hace que esta tragedia sea tan dramática.  Esta es, pues, la Medea que se presenta en este relato mitológico, el cuarto de los que ha escrito Isabel Barceló para esta colección. 





14/8/17

JULIAN BARNES: MEMORIAS

NIVELES DE VIDA (2013)
NADA QUE TEMER (2008)
JULIAN BARNES
Ed. Anagrama

“Un paseo deslumbrante por los temas favoritos de Julian Barnes: la literatura, la música, Francia, pero también Dios, la religión y la muerte. ”


Ambos libros se suelen clasificar como Memorias, al ser principalmente autobiográficos. Julian Barnes es un escritor atípico, inclasificable, que si bien tiene algunos textos que son novelas en el sentido más clásico del término, la mayoría de sus obras suponen una mezcla entre el ensayo, las reflexiones personales, relato y digresiones varias. Trufados de un agudo sentido del humor, muy británico, pero con toques “continentales”, por la influencia de sus repetidas estancias en Francia y relación con amigos franceses.
Niveles de vida se compone de tres textos, los dos primeros tienen cierta relación entre sí, puesto que versa sobre los primeros vuelos aerostáticos y de las iniciales tentativas de fotografías aéreas realizadas por el fotógrafo y también aeronauta Nadar, así como sobre la portentosa vida del coronel británico Fred Burnaby —bohemio, aventurero y viajero, que murió en Jartum— y de su pasión por la actriz Sarah Bernhardt, que también disfrutaba del placer de ver el mundo desde el cielo. 
Sin embargo, la tercera parte del libro da un giro. Del cielo baja a la tierra, y cambia de nivel: la muerte de Pat Kavanagh, esposa del escritor, causó una profunda huella en él, y Barnes, partiendo de su vivencia personal, despliega toda una serie de reflexiones relativas a la muerte, al modo como la desaparición física afecta a las personas del entorno cercano a la persona fallecida. Es una carga de profundidad, a veces amarga, a veces fría, a veces emotiva, mostrando los diversos niveles en los que se puede vivir una muerte, la pervivencia en el recuerdo de los otros. No es una muerte cualquiera, sino la de un ser muy cercano, la que motiva sus reflexiones, en las que el escritor se implica personalmente, llegando a contar sensaciones muy íntimas.

Nada que temer, sin embargo, parte de la historia familiar del autor, haciendo un recorrido lleno de humor y sabrosas divagaciones, en un tono más distendido, introduciendo historias ajenas, vidas de escritores cuyas preocupaciones coinciden con las propias, etc., lo que le sirve de excusa para desarrollar sus temas habituales: la religión, Dios, la muerte, creencias y razonamientos,  sus obsesiones particulares; todos esos temas reciben una larga atención, quizás larga en exceso, y en algunos tramos resulta francamente repetitiva. Bien hilvanado, sin embargo, pasa de un tema a otro, en el sentido que pasa del temor a la muerte de Voltaire al temor de Ravel, o del temor de Shostakóvich al de Renard ; de la muerte de su padre y su madre a la de Philip Larkin. A lo largo de todo el texto, siempre encontramos la contraposición padre/madre  y entre su hermano filósofo y él:

 “Me gusta la idea —un deseo que mi hermano podría considerar ilegítimo, por ser el deseo futuro de un muerto, o el deseo de un futuro muerto— de que alguien que haya leído un libro mío busque después mi tumba. Esto es sobre todo vanidad literaria” “Estoy seguro de que mi padre temía a la muerte y casi tengo la certeza de que mi madre no: temía más la invalidez y la dependencia. Y si mi padre era un agnóstico temeroso de la muerte y mi madre una atea sin miedo, esta divergencia se ha reproducido en sus dos hijos. ”

Los miedos de su madre a la vejez y la realidad de su vejez contemplada por sus hijos. Las visiones de los cementerios en Europa y en Norteamérica, la religiosidad o la ausencia de ella en uno u otro continente, con continuas referencias a sus miedos personales, a conversaciones sobre estos temas entre su hermano, sus amigos y el autor. Agudas y en algún momento sarcásticas reflexiones sobre la existencia de Dios o su caracterización como un ser que juega con los humanos, que gasta pesadas bromas o que se desentiende por completo de ellos.

 “Para mí, la muerte es el único hecho atroz que define la vida; sin una conciencia constante de este hecho, no puedes empezar a entender el sentido de la vida; si no sabes y sientes que los días de vino y rosas están contados, que el vino se agriará y las rosas se tornarán mustias en su agua hedionda antes de que las tiren para siempre, jarrón incluido, no hay contexto para los placeres y aficiones que surjan en tu camino hacia la tumba.” […]

Dedica largas digresiones al tema de los recuerdos, a su poca fiabilidad respecto a la verdad de los hechos, y a propósito de ello usa largamente a Stendhal, basándose en su diario, escrito como Beyle, y los textos que escribió sobre Roma y Florencia quince años después . También usa sus propios recuerdos contrastados con los de su hermano acerca de algunas anécdotas vividas en su infancia. Y de ahí pasa a reflexionar sobre, precisamente, el margen que el novelista puede tener cuando los recuerdos son imprecisos o cuando solo tiene un mínimo hecho, un mínimo dato para después lanzar al vuelo la imaginación y crear ficción.
Finaliza volviendo a la muerte de Renard y de sus familiares, mirando siempre con un cierto humor negro alrededor de los cementerios, las tumbas… imaginando qué le ocurrirá a él cuando le llegue la hora.

En suma, dos textos difícilmente clasificables, dentro de lo habitual en este escritor,  si bien más cercanos a la autobiografía o mejor a las memorias, ya que reúne recuerdos con ficciones, salta de una cosa a otra, lo cual hace más ameno lo que de otro modo sería un tanto abrumador.



Fuensanta Niñirola

Etiquetas

 Mis Reseñas (1) Antología (3) Anuncios y Notas (1) arqueologico (1) arte (1) Artículos literarios (2) Articulos viajes (1) autobiografía (6) Cartas (2) ciencia ficción (1) Clásicos (1) Comentarios Artísticos (8) Comentarios Cinéfilos (11) Comentarios Cotidianos (7) Comentarios especiales (9) Comentarios Literarios (5) Comentarios Nostálgicos (6) comentarios poéticos (3) Comic (1) Cómic (2) Conferencias (1) cuento (2) cuentos (1) Cuentos Ilustrados (1) Drama (1) ensayo (11) Ensayo arte (1) Ensayo biografico (14) Ensayo de arte (1) ensayo histórico (7) Ensayo literario (6) Ensayo Viajes (1) Ensayos arte (1) Entrevistas (2) Eventos (33) Eventos artísticos (2) Eventos Literarios (35) libro ilustrado (2) Libros de viajes (3) literatura viajes (3) lliteratura de viajes (1) Memorias (5) Microrrelatos (2) Mis lecturas (9) Mis Reseñas (530) mitologia (1) mitología (2) naval (2) Notas (1) Novela (80) novela aventuras (14) Novela biográfica (6) novela ciencia ficcion (1) novela corta (19) novela de viajes (2) novela decimonónica (7) novela del oeste (3) Novela épica (2) Novela espías (3) novela fantastica (2) novela fantástica (5) novela historica (38) Novela histórica (33) Novela histórica naval (19) novela intriga (20) novela japonesa (2) Novela polciaca (8) Novela policiaca (5) novela psicológica (1) Otros (1) POESIA (1) poesía (4) policiaca (1) Recomendaciones literarias (2) Reflexiones literarias (1) Relato (8) relato histórico (2) relato mitologico (2) relatos (12) Relatos Oeste (1) Relatos. (18) Relatos.  Mis Reseñas (3) Reportaje (3) reportaje biográfico (2) reportaje viajes (3) reseñas (1) Reseñas (1) Teatro (1) Textos Memorables (4) Thriller (6) Western (7)

Seguidores

Archivo del blog