JOHN COLLIER
Prólogo de Fernando Iwasaki
Postfacio de Ray Bradbury.
Contraseña Ed., 2011
Los quince relatos que esta edición nos reúne provienen a modo de selección, del libro Fancies and Goodnights, (New York Review Books, 1951). En el prólogo, Fernando Iwasaki nos presenta a Collier como un escritor del mismo linaje de Philip K. Dick, Richard Matheson y Ray Bradbury, éste último autor del postfacio (escrito para la edición americana de 2003) en el que cuenta, jocosamente, cómo intentó contactar en una fiesta navideña con Collier pero le fue imposible cruzar una palabra con él…porque su esposa no paraba de hablar. Los relatos de Collier están llenos de humor, que a veces es francamente negro, pero a diferencia del español, los personajes suelen merecer el maltrato que se les inflige, como bien señala Iwasaki. Algunos relatos bordean lo fantástico, traspasan la línea entre lo irreal y lo real con tanta facilidad como se abre y cierra una puerta. Las puertas que Collier abre son diversas, -oscilando entre una línea bradburyana y otra hitchcockiana-, pero siempre con un fondo de humor y de ironía, a veces corrosiva. Pero es sobre todo en la composición, en la estructura del relato, (en la que se nota su experiencia de guionista), donde la maestría de Collier queda manifiesta.
Fiesta en una botella, el relato con que da comienzo el libro, es una especie de cuento oriental con genio embotellado incluido. El protagonista, Franklin Fletcher, sueña con riquezas y mujeres hermosas, pero no puede permitírselo. Pero encuentra la manera, dentro de una botella.
Hay varias narraciones que se encuadran en el puro estilo Hitchcock: De mortuis, por ejemplo: un maduro doctor tiene algunos problemas con su joven esposa en un pequeño pueblito donde todos se conocen. Y además, tiene un sótano con humedades. Sábado de Lluvia podría inscribirse dentro de esta misma línea de discurso: la hija del señor Princey ha tenido un desliz con un clérigo del pueblo. Y el padre busca la manera de solucionarlo. Volver por Navidad también sigue el mismo camino: un matrimonio británico planea viajar a Estados Unidos por una temporada. Pero los planes del marido y los de la esposa no coinciden. Azul oscuro es asimismo otra historia increíblemente redonda, con un final muy limpio: el señor Spiers llega muy tarde a su casa y su mujer sueña que ha habido un crimen.
Dinero embrujado se ambienta en una aldea perdida de los Pirineos cercana a Perpignan. Un pintor – que podría haber sido Picasso- quiere comprar una casa para instalarse una temporada a trabajar allí. Paga con cheques, pero los aldeanos no saben qué es eso de un cheque. Por el seguro es una absurda historia de amor en la que se llega a una situación insostenible, y en cierto modo recuerda aquella película en la que, para celebrar el aniversario de una joven pareja muy pobre, ella vende su preciosa melena para comprarle a él una cadena para su reloj mientras que él vende el reloj para comprarle a ella un juego de peinetas para el pelo. Película a su vez basada en un relato de O.Henry.
De menor fuerza son: Otra tragedia americana, que trata de un listillo con un plan para hacerse con la fortuna de un pariente. Pero el plan es desbaratado por otro más listo que él. Ah, la universidad también juega con situaciones absurdas, la confrontación padre-hijo respecto a los planes para su educación. En esta línea sigue Bastante cuerda, en la que un hombre que aprendió un truco de magia –algo sádico- en la India, trata de ponerlo en práctica en el medio Oeste, para ganarse la vida así. Pero con la diferencia que el ayudante es su mujer. En las cartas, se trata de una mujer que usa los naipes para leer el futuro y mientras labrarse el suyo. Pero lo que predice para su propia vida se cumple, con una ligera variante…en su contra. El Diablo, George y Rosie es una historia de amor enloquecida, más fantasía que realidad, en la que se mezcla el tema de Orfeo con Fausto. Quizá la menos lograda, para mi gusto, ya que es bastante confusa.
Paradójicamente –por el título- finaliza el libro no con un postre, sino con El aperitivo (The Chaser), brevísimo relato pero muy logrado, en el que un joven busca conseguir los favores de una chica con un filtro de amor. Con un fondo sarcástico, el anciano que le vende el filtro le advierte que en unos años volverá a por otro, completamente distinto.
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