JAVIER GONZÁLEZ
Ediciones Evohé, 2012
El tiempo pasa
volando, solemos decir: sin embargo, cinco segundos dan para mucho, aunque parezca imposible. Dan para recorrer una vida
en lo que parece un soplo; para recorrer medio mundo, para ir y volver del pasado
al presente y del presenta al futuro. Dan para una novela ―concretamente, ésta―
y para leérsela de un tirón.
El siguiente segundo alterna la lectura de un antiguo
manuscrito del jesuita Páez, obtenido en el Casino, con el inicio de una
expedición botánico-zoológica en la que Jorge se ve implicado y le lleva a
Guinea Ecuatorial. La lectura remite a 1622,
Etiopía, y lo que el jesuita vio y vivió allí.
En el tercer segundo, el manuscrito del padre Páez
contiene a su vez, cual muñeca rusa, otro texto, escrito en flamenco, cuya
lectura hace viajar a Jorge y al lector aún más atrás en el tiempo y muy lejos,
a la parte opuesta de África: Guinea, y nos cuenta la historia y aventuras de
Elá Abá Okiri, que comienzan en Guinea en 941 a.C., pero luego se trasladan al
país de Saba, Etiopía, en la época salomónica. Esta narración va a ir
alternándose con las aventuras del grupo expedicionario en el que Jorge se ha
visto alistado…junto a una atractiva chica, y una trama golpista que se va
gestando a lo largo de la narración, ya con forma de thriller.
En el quinto y
último segundo, finaliza la lectura
del manuscrito con unas páginas extra acerca de la expedición
Manterola-Guillemard de 1845, y la misteriosa «instrucción reservada nº14». Justamente
Manterola hace el mismo recorrido que la expedición del grupo de Jorge. La
acción se vuelve cada vez más rápida y las cosas se precipitan, siendo estas
últimas páginas de una fuerte tensión y sorpresa final. Un epílogo completa el
prefacio y nos abre una puerta a la imaginación.
Como podrá
comprender el lector, tal madeja de relatos e historias le va a tener
entretenido todo el tiempo que le dure la lectura. Quizás se pierda un poco en
algún momento con la trama guineana contemporánea, y deberá tener el ánimo
preparado para sorpresas varias, y para la aparición de personajes fantásticos
que irrumpen en el mundo real. Es esta una novela de aventuras, historia,
intriga y fantasía, todo a la vez. Con bases históricas en algunos casos, y con
mucha imaginación en otros. Quizás en algún momento no vea el lector muy claro
el motivo de determinadas situaciones, pero siga leyendo y comprenderá más
adelante. Todo tiene su explicación, aunque intervengan en ella elementos
mítico-legendarios y fantásticos, que el amable lector deberá admitir: está leyendo una ficción. Cualquier
parecido con la realidad es pura coincidencia, como se suele decir.
Ariodante