ISABEL BARCELÓ
Ediciones Evohé, 2013
«Odio y amo. ¿Cómo es posible?, preguntarás
acaso. No lo sé, pero siento que me ocurre y me atormenta»
Carl Orff
compuso su ópera «Catuli Carmina» para narrar parte de estos hechos. En tres
actos, la cantata despliega el desesperado canto de amor de Catulo por Lesbia.
El desarrollo posterior de la obra cuenta cómo Lesbia no corresponde con
fidelidad al amor entregado y Catulo termina por rechazarla al contemplar sus
juegos con amigos comunes.
En esta novela
corta, Isabel Barceló nos narra una historia de amor y desamor, de una vida
apasionada y de una mujer inteligente que defiende su libertad. Catulo es un
gran poeta, sus versos circulan por toda Roma. Hombre venal, apasionado, con
fuertes emociones y sensibilidad a flor de piel, está profundamente enamorado
de Clodia. Sin embargo ella, la «Lesbia»
de los poemas catulianos, no le corresponde en igual medida. Clodia había sido
una mujer con gran libertad de movimientos; su esposo la trataba con respeto y
mantenían espacios propios cada uno. Pero al enviudar, aún más se considera
libre de elegir su modo de vida, convencida de que nadie puede encerrarla en
una jaula dorada. Y eso es justamente lo que Catulo pretende.
Todo ello es recopilado
por Hortensia, amiga de la familia, a la que Claudia Tertia, nieta de Clodia, ha
pedido que averigüe la verdad sobre los amores de su abuela con Catulo. Porque abundaba
la maledicencia y Roma había sido invadida de informaciones cruzadas, mentiras
emponzoñadas, sátiras (los romanos eran muy aficionados a escribir groserías en
los muros, como es sabido, y se conserva todavía), y la nieta quiere saber. En
el transfondo están las ambiciones de Clodio, las intrigas de Cicerón,
tejemanejes y habladurías de las esposas y sus amigas…El mundo femenino,
acostumbrado a moverse entre las bambalinas del teatro político, y el mundo
masculino con los habituales enfrentamientos por el poder.
La novela se
estructura como el relato de Hortensia, narrado en tercera persona y apoyado,
como hemos dicho, por abundantes cartas y documentos. De este modo conocemos la
versión femenina del hecho real, que habitualmente se presenta desde el punto
de vista de Catulo, mostrado con una gran sutileza, como es habitual en Isabel
Barceló, que compone un retablo de maravillas romanas. Narrada con medida y
buen ritmo, breve pero harto elocuente, esta historia es de interés no solo por
los hechos narrados sino por las ideas que se desprenden de ella. Ideas sobre
el amor y el odio, sobre la relación
entre los sexos, sobre las pasiones en general y sobre la vida libre.
El poeta Cayo Valerio Catulo (87 a.C.- 54 a.C.)
nacido en Verona, se estableció en Roma
en el año 62 a. C. y se introdujo en los grupos literarios, los llamados poetas neotéricos: Los neotéricos se caracterizaban por una gran afición a
la poesía griega alejandrina de Calímaco y, en segundo lugar, por la práctica
de una lírica de perfecto acabado formal. Vivió en la Roma del fin de la República,
donde las conjuras, las damas sibilinas y bellas, los banquetes, los asesinatos
políticos, las batallas verbales en el foro estaban a la orden del día. Fue
contemporáneo de César, de Cicerón y de Publio Clodio. Pero sobre todo, será
siempre un poeta vivo por sus versos amorosos y lascivos. Por los versos que
hablan de la pérdida y la melancolía, así como otros más insultantes y
burlones, los que acusaban a su amada de entregarse a cualquiera en cualquier
esquina. Su pasión por Lesbia/Clodia es avasalladora. Fue una inspiración
excepcional para uno de los cuerpos de lírica amorosa más intensos de todos los
tiempos. Murió a los 30 años de edad según algunos estudiosos, según otros a
los 33.
Ariodante
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