13/10/14

BALZAC, SIEMPRE BALZAC

EUGENIA GRANDET
Eugénie Grandet, histoire de province



HONORÉ DE BALZAC
Prólogo: Mario Vargas Llosa
Trad. y notas: Mauro Armiño
Ed. Siruela, 2010
En esta novela Balzac nos muestra su grandeza literaria y moral. En ella, situada en la época de la Restauración, al mismo tiempo que muestra la vida provinciana, por contraste con la de la capital, hace una breve historia de la ascensión social de Félix Grandet en un pueblito francés de provincias, Saumur. Ascensión que podría ser el arquetipo de cómo otras muchas fortunas se crearon a la sombra de la revolución y de Napoleón.  De tonelero, Grandet pasa a ser un hábil negociante, rico terrateniente y millonario… pero tiene un grave defecto: la avaricia. Lo que podría considerarse beneficioso como hombre emprendedor, lo mancilla con esa obsesión por el refulgir del oro, puesto que no solo él, sino toda la familia (esposa, hija y Nanon, la criada) ha de sufrir las inconveniencias de ese carácter insano. El personaje de Nanon es el contrapunto: es, por así decirlo, la asistente, la “todoterreno” personal de Grandet, la que le soluciona asuntos por la puerta de servicio. Fiel al jefe, pero también a la esposa y sobre todo a la hija de la familia, ayudará a unos y a otros, manteniendo el frágil equilibrio de la casa. Mientras Eugenia y su madre viven en un mundo ficticio, envueltas en el celofán de la ignorancia y la ingenuidad, Nanon representa la realidad, los pies en tierra, el Sancho  de la historia.

A la sombra del avaro, su esposa es una santa mujer que no solo ha aportado su fortuna personal sino que le aguanta el endemoniado carácter a un hombre que, nadando en dinero, le regatea la lumbre de su chimenea o de su vela nocturna, la harina del pan o los contados terrones de azúcar. La única hija (hasta en eso ha sido avaro), Eugenia, alma cándida, inocente y amorosa que respeta a su padre y le obedece en todo, será la imagen central de la historia, eje sobre el que gira la narración. Ignorante de la fortuna de su padre y de sus manejos, insensible al dinero, Eugenia solo reaccionará  cuando se encuentre ante el amor.
Dos familias de Saumur se disputan los favores de Eugenia, o mejor dicho, de la futura herencia de Eugenia: Des Grassins, banquero de Grandet, que quiere casarla con su hijo Adolphe; Cruchot, abogado de la familia, que quiere casarla con su sobrino Cruchot des Bonfons.  Pero el amor llegará en la figura de su primo Charles, procedente de París. Un primo rico y poderoso pero que de repente se encuentra envuelto en la miseria y ahogado de deudas. La primera admiración de Eugenia se torna compasión y finalmente, amor apasionado. Y la pasión, ya sabemos, emborrona el juicio. Por su amado se enfrenta a su padre, precipita la desaparición de la madre y finalmente, la muerte del viejo avaro deja a Eugenia al frente de una inmensa fortuna…pero sin amor. Charles llega, enamora y desaparece durante años sin dar noticia. Años en los que su tío Grandet ha estado toreando a los acreedores con una serie de burocracias y papeleos, a la espera de que fuera él mismo quien resolviera su economía. Cuando finalmente retorna, ya ha muerto su tío.  Pero Charles ya no es el mismo que Eugenia ha estado esperando y amando día a día, hora tras hora. Sin embargo, aún Eugenia cerrará esa puerta con un acto de magnanimidad amorosa: cancelará las deudas del primo para que este pueda hacer un ventajoso matrimonio parisino. Y después, se resignará a vivir de recuerdos y de caridad, hará un casto matrimonio de conveniencia y enviudará joven. Balzac no cuenta más, porque ya ha dicho lo que tenia que decir. Se ha escrito mucho sobre esta obra, y no me alargaré tampoco.

La edición de Siruela comienza con una serie de jugosas citas de Italo Calvino sobre la lectura de los clásicos. En el prólogo, Vargas Llosa hace una breve glosa de la vida y obra del gran escritor francés, todo un personaje y con una amplísima obra, reunida en su proyecto de La Comedia Humana. Finalmente, el traductor hace una serie de aclaraciones sobre las diversas ediciones de la obra, y las correcciones y cambios continuos del autor. Eugenia Grandet fue publicada por primera vez en el semanario L'Europe littéraire en septiembre de 1833, primer año de la revista. En 1834 se publicó ya en forma de libro, en el tomo V de los Études de moeurs au XIX e siècle; más tarde, en 1839, en la editorial de Gervais Charpentier, con una dedicatoria a la que había sido amante de Balzac: Maria du Fresnay. En la edición Furne, de 1843, la novela formaba parte de la serie La comedia humana, en el primer volumen de Escenas de la vida provinciana.  Se han hecho versiones cinematográficas de esta novela, siendo la de Mario Soldati en 1946, (con una magistral Alida Valli en el papel protagonista) una de las más convincentes.


Ariodante


6/10/14

SHAKESPEARE O NO SHAKESPEARE

SHAKESPEARE
The World as a Stage
BILL BRYSON
RBA Libros, 2009


¿Ha existido realmente Shakespeare?¿De quién es el retrato Chandos, que generalmente tomamos como suyo?¿Era cojo, como parece aludirse en los Sonetos? ¿Escribió todas esas obras que hoy encontramos bajo su nombre, o ha sido, por el contrario, el «negro» de otros autores? ¿Es verdaderamente el autor se los Sonetos? ¿Como ha podido escribir tanto y tan bien sin tener estudios, o al menos sin que haya constancia de que los tuviera? ¿Cual era su orientación sexual, que queda en entredicho en los Sonetos?¿Era Shakespeare una mujer o eran varias personas bajo un seudónimo?¿Fueron Marlowe o Bacon el autor real de todas esas obras que se le atribuyen? Sabemos realmente tan poco de él …Bryson dice de su objetivo al escribir este ensayo: «este libro no se escribió tanto porque el mundo necesitara otra obra más sobre Shakespeare como porque lo requería la serie. La idea que lo sustenta es sencilla: se trata de determinar qué puede saberse de Shakespeare sin recurrir a la especulación. De ahí que sea tan delgado.»
 
Este libro es un ensayo en la mejor acepción del término. El autor investiga, explora, tantea, sugiere ideas, y, sobre todo, desmiente muchos bulos con la táctica de refutar, a base de datos evidentes y aplastantes una por una, todas las leyendas y descabelladas afirmaciones que sobre el gran dramaturgo se han hecho y se siguen a veces manteniendo. Consigue que veamos absurdas e ilógicas muchas teorías sobre Shakespeare que han sido apoyadas por personas o personajes aparentemente fiables. Y consigue que nos parezcan, asimismo verosímiles otras explicaciones, si bien insiste continuamente es que no se puede afirmar nada en ausencia de pruebas documentales.

Pero si bien es ese el eje central que ha conducido a Bryson a escribir este ensayo, para llegar a los puntos que quiere aclarar, antes de cada paso, lleva al lector de paseo por la historia, recreando el contexto en el que se movía la vida del bardo inglés. Siguiendo documentos, pruebas, hechos históricos demostrados, incluso algunos que afectaron a personas que apenas tuvieron relación con Shakespeare, pero que indirectamente pueden llegar a probar que no pudo hacer tal o cual cosa.
Así, como si de un escenario se tratara (el subtítulo de la edición original es El Mundo como Escenario) asiste el lector a la escenificación de la Inglaterra isabelina y jacobina hasta en sus más nimios detalles, lo cual resulta un paseo muy ilustrativo e interesante, ya que además de la vida de Shakespeare, muestra otras vidas, y, sobre todo, el modo de vida habitual: el campo, la ciudad, el mundo del teatro, las controversias religiosas, la vida doméstica, el lenguaje...todo entra bajo la lupa de Bryson.

Capítulo a capítulo sigue la trayectoria vital de Shakespeare, con mil oportunas digresiones, que vienen como anillo al dedo, empezando por el propio retrato, la imagen que nos hemos hecho de una persona que, si nos apuramos, no sabemos realmente qué aspecto físico tenía, aunque podamos imaginar qué aspecto podría tener.«De las pocas certezas que tenemos de la vida de Shakespeare, una es que su matrimonio duró hasta su muerte; la otra, que mientras pudo envió gran parte de su patrimonio a Stratford, lo cual no demuestra necesariamente la solidez del vínculo pero aún menos lo pone en duda.», nos cuenta Bryson, y también que «en 1582 aparecen registradas en la zona siete familias Shakeshaft, de las cuales tres como mínimo contaban con un William entre sus miembros. La verdad es que hay que hacer un acto de fe para suponer que el William Shakeshaft mencionado era realmente el joven Will de Stratford» y analiza entre otras cosas, las múltiples variantes del apellido que incluso en firmas del propio bardo, cambiaba memorablemente.
En el capitulo titulado Los años perdidos, 1585-92, en realidad nos cuenta el autor más sobre el Londres de la época, y se explaya en ello…porque de Shakespeare no se sabe nada. Desaparece, en esos años. Es a partir del año 92 en que empieza a sonar su nombre en Londres, ligado al teatro. Y del teatro y los teatros de Londres nos informa con todo detalle Bryson: «Al parecer, Shakespeare nunca dejó de actuar (a diferencia de Ben Jonson, que dejó de hacerlo en cuanto se lo pudo permitir), pues figura como actor en documentos datados en 1592, 1598, 1603 o 1608, es decir, prácticamente desde el principio al fin de su carrera.»
Trata a fondo el tema de las obras, siempre de un modo en el que el lector no especializado pueda seguirle. Estudia no solo las circunstancias de la escritura y publicación, el famoso Primer Folio, primera publicación fiable del conjunto de la obra shakespeariana. «No sabemos ni remotamente -dice Bryson- cuánto tiempo trabajaron Heminges y Condell en el proyecto, pero hubieron de pasar siete años desde la muerte de Shakespeare antes de que, en el otoño de 1623, el volumen estuviera listo para imprenta. En rigor se titulaba Comedias, Historias y Tragedias de Mr. William Shakespeare, pero desde entonces —o casi— se lo conoce como Primer Folio.» Es muy jugoso todo lo que Bryson cuenta acerca del caos editorial en que se vieron las obras de Shakespeare al irse publicando. Maravilla que hayamos podido acceder a ellas en buenas condiciones.
El análisis del lenguaje usado por el dramaturgo requiere mención especial, ya que Shakespeare aportó numerosos neologismos y expresiones novedosas a la lengua inglesa, y ahí Bryson se explaya citando una larga serie de palabras y expresiones. Como también abunda en el análisis los famosos Sonetos, tan oscuros y misteriosos como la propia vida del bardo.

«El genio de Shakespeare no se centraba en los hechos sino en la ambición, la intriga, el amor, el sufrimiento, cosas que no se enseñan en la escuela.» arguye el autor para contestar a aquellos que acusan al dramaturgo de contradicciones, errores históricos y falta de conocimientos escolares. Y no tenia problema -como nunca lo tuvo Picasso- de tomar prestadas historias que otros habían contado previamente, rehacerlas y presentarlas de grandeza y distinción. Lo que caracteriza su obra es la «percepción concluyente y palpable del poder traspasador del lenguaje». En ese punto, los genios siguen la norma picassiana de «no busco, encuentro».

Otro capítulo se ocupa de las múltiples leyendas negras que han vertido su veneno sobre el poeta y dramaturgo inglés, desmontándolas todas, principalmente aquellas que se referían a la autoría de Shakespeare. Se ha dicho y mantenido que Bacon, Marlowe, y otros podrían haber sido los verdaderos autores de la obra shakespeariana. Bryson acaba con todos.
Ciertamente, el escritor sobre el que se han vertido ríos de tinta durante siglos, está rodeado de un halo de oscuridad, una ausencia de datos verdaderamente desconcertante. Y ello ha llevado a muchos a especular sobre su vida y milagros, lanzando las hipótesis más absurdas o las teorías mas improbables como si fueran hechos consumados.
Bryson, armado de sentido común y un buen humor muy loable, desmonta todos estos tinglados, simplemente llevando al lector a mirar alrededor de Shakespeare, a comprender por qué las cosas no podían haber sido como se le imputan, incluso los aspectos más controvertidos o problemáticos. Un librito altamente ilustrativo, pleno de humor y muy didáctico.

 William McGuire "Bill" Bryson (1951) es un escritor británico nacido en Iowa, Estados Unidos, autor de divertidos libros sobre viajes, sobre la lengua inglesa y de divulgación científica. Ha vivido la mayor parte de su vida adulta en el Reino Unido, donde reside actualmente. Su obra más famosa es Una breve historia de casi todo.



Ariodante


29/9/14

MATANDO A HOUDINI

EL HOMBRE QUE MATO A HOUDINI


RUFINO FERNÁNDEZ
AUTOEDICION, 2014




Desde un apartamento donde vive recluido voluntariamente, entre montañas de periódicos que remiten a unos hechos que le atormentan, oyendo a Charlie Parker, Bessie Smith y Jelly Roll Morton una y otra vez, un hombre se dirige a un oyente imaginario: el lector, haciéndole partícipe de lo que puebla su mente: recuerdos, obsesiones, miedos y alucinaciones. Y sobre todo, mostrando su soledad, una soledad elegida. “No tengo ningún interés en conocer otra cosa que lo que rememoro aquí - nos dice-  Todo el día y la noche alrededor de los mismos pensamientos. Sé que es un infierno, pero es mi infierno. Y he decidido estar cerca de la caldera para irme acostumbrando a lo que venga. No encuentro motivos para desear otra cosa.” (pág.133)
Esta es, pues, una narración que cuenta la historia personal de un hombre especial: un hombre que veía fantasmas. No cualquier fantasma, sino aquellos que en vida habían tenido una especial incidencia en su vida. Un hombre que pudo haber provocado la muerte de otro hombre.

 Jocelyn Gordon Whitehead (1895-1954) es un personaje real, existió, aunque el dibujo que el autor nos hace aquí es de alguien imaginado. Porque en realidad, no se sabe apenas nada de este hombre, salvo que era un estudiante de la universidad de McGill, (Montreal) aficionado al boxeo y que según declaró a la policía, propinó varios puñetazos a Houdini, a petición del mismo; tras lo cual, al producirse días más tarde la muerte del mago, (que, por cierto, no murió asesinado, sino a causa de una peritonitis) el estudiante desapareció del mapa, se esfumó, literalmente. Como un fantasma. Lo único que se tiene de él es una fotografía algo borrosa, en la que lleva un libro en la mano. Curiosamente, también se sabe que en 1928 fue detenido por robar un libro en una librería. Después...la foto, que data de 1950. Y una lápida en el cementerio de Montreal.


Rufino Fernández ha intentado imaginar qué clase de hombre podría ser este, qué sentimientos de culpa o de resentimiento podría haber desarrollado, qué vida llevaría hasta su muerte. Así, el relato resultante no habla tanto de Houdini como de Gordon, y muestra a un niño solitario, con problemas familiares, relaciones difíciles con su madre y un padre que desaparece de sus vidas.
Estudiante no muy sociable, gusta más de pegarle al saco de punching con los guantes de boxear. Sam Smilivitz, alias Smiley, era uno de los compañeros de facultad que le acompañaron a ver a Houdini, y que fue testigo de los hechos, junto a Jacques Price. Ninguno de los dos eran más que ocasionales amigos. Sus relaciones con las mujeres son escasas, (Lucy, Marian, Mabel…) y, en general, a raíz de lo que llama “el incidente”, cada vez se hace más huraño y se recluye en sí mismo, desapareciendo siempre que alguien le reconoce o le recuerda su relación con Houdini.
Pero eso no es todo: Gordon ve aparecidos, como hemos dicho al principio. Primero, su madre, de  cuyo abandono siente remordimientos inconscientemente. Luego, Houdini, de cuya muerte se siente, de algún modo, responsable. Su propio padre parece establecer con él un contacto entre la realidad y la imaginación. Y en esa época, finales del XIX y primeros años del XX, se desarrolla un movimiento espiritista muy fuerte, siendo uno de los mayores difusores el escritor Arthur Conan-Doyle. con quien Gordon se entrevista, tratando -sin éxito- de encontrar explicación a sus visiones.

Así, el narrador/protagonista va divagando, dirigiéndose a veces a su madre, otras a una tal Mabel Jackson, (con la que mantiene una extraña relación, y que escribirá la nota final) desde su obsesivo encierro solitario, sobre el espiritismo, su infancia, el accidente de la barca con sus amigos, los primeros escarceos sexuales, el boxeo, y una serie de historias colaterales como la de la señora Barret y su marido; la historia del lituano Freddy; la historia del propio Houdini, sus orígenes y sus números de magia; el robo de los Diarios de Samuel Pepys en una librería y su posterior detención; el decepcionante encuentro con Conan-Doyle y esposa, tras “el incidente”; el caso de las hermanas Fox y el “cadáver emparedado”, el caso de los falsos espiritistas, los hermanos Davenport; en encuentro con el medium Arthur Ford, que le provoca un ataque de pánico; incluso sus relaciones con los periodistas que le acosan, incluido un tal Don Bell, que, curiosamente, es el autor de un libro (no traducido al español, publicado en 2004), cuyo título coincide con el presente. Rufino Fernández le hace aparecer como un cameo en su texto.

De hecho, se han escrito muchos libros sobre la vida de Houdini y sobre lo dudoso de su muerte, el código secreto que le dejó a su esposa para que se pudiera comunicar con él por medio de videntes (no fue el caso), siendo, como era, un afamado detractor de los visionarios y mediums, a los que acusaba (incluyendo al propio Conan-Doyle) de farsantes y engañabobos. Todo esto y más digresiones salen a relucir en esta narración, que, sin embargo tiene como protagonista a un hombre cuya mente deriva paulatinamente hacia el caos y hacia ese mundo fantasmal con el que tiene continua relación.


Rufino Fernández Redondo (Cañaveral, 1953) es profesor en escuelas de negocios y consultor de empresas. Durante años dedicó buena parte de su tiempo libre a la arqueología, publicando estudios sobre el mundo antiguo y colaborando en numerosas excavaciones, en yacimientos de diversos periodos, tales como los del paleolítico, neolítico, íbero, romano y altomedieval. En 2003 publicó la novela ¡Acorralado!, basada en el tema del acoso moral y la perversidad. En 2007 fue finalista del Premio de novela histórica Alfonso X el Sabio con la novela La sombra del mercenario. En 2010 publicó su siguiente novela histórica Gala Placidia. Reina de los bárbaros. Y en 2011 puso en manos de sus lectores El líder de Atapuerca, libro donde muestra las claves del liderazgo y la gestión de empresas. Posteriormente publicó Jemmy Button, el indio de Darwin (Ed. Evohé, 2012). El presente libro está editado por el propio autor y se distribuye directamente por Amazon.




Ariodante


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