EL MAESTRO DEL JUICIO FINAL
LEO PERUTZ
Traducción: Jordi Ibáñez
Ed. Destino, Col. Áncora y Delfín, 2004
Esta es una novela que podría considerarse
como de intriga, ambientada en la primera década del siglo XX en Viena. Pero no
solo su trama es una intriga, al modo tradicional de Conan-Doyle, sino que
hallamos en ella huellas de novela gótica, unas gotas de Kafka y otras de Poe.
El resultado es un cóctel sumamente bien combinado, que se lee de un tirón, sin resuello, lectura
inquietante y atractiva a la vez. Ocurren varias muertes, aparentes suicidios,
que los personajes de la historia consideran como encadenadas. No hay policías
ni detectives: el narrador, barón von Yocsch, queda en entredicho tras el
aparente suicidio de su amigo (y rival, pues está casado con un antiguo amor,
Dina), el actor Eugen Bischoff. La primera opción es huir, pero un encuentro
con otro de los amigos del muerto, Waldemar Solgrub le hace recapacitar. Ambos,
a los que luego se unirá el doctor Gorski y Félix, el hermano de Dina,
iniciarán una serie de pesquisas que les conducirán por oscuros caminos,
travesía que resultará algo peligrosa. Las misteriosas muertes se suceden, y la
solución de la intriga no es sencilla, pues llegado a un punto traspasa los
límites de lo puramente racional.
La narración se realiza en primera
persona, pero hay una Nota de Editor al final, en la que un anónimo y ficticio
editor cuenta en primera persona, cómo llegó a su poder la historia precedente,
y por qué se decidió a publicarla.
Toda la historia gira alrededor de la idea
de culpa y del miedo. ¿De qué tenemos miedo, realmente? ¿qué hechos, qué ideas,
qué emociones nos causan verdadero pavor? ¿De qué nos sentimos culpables?
¿asumimos culpas ajenas o estamos dispuestos a asumir las propias? ¿Nos
sentimos culpables por amar? ¿Qué fuerza puede tener el amor o la pasión en
ciertas circunstancias? Todo esto son reflexiones que le surgen al lector en el
decurso de la lectura. Bajamos, de la
mano del escritor, a unas profundidades psicológicas oscuras e inquietantes, y todos
podemos sentirnos tocados. Porque todos escondemos en nuestro interior algo a
lo que realmente tememos, que nos acongoja, aunque no queramos o no seamos
capaces de reconocerlo. Y el miedo puede
hacer que traspasemos la frontera de la realidad y entremos en un mundo de
insania, de la locura, de ficción. ¿Qué línea separa la realidad de la
imaginación? ¿Qué poder tiene el miedo, o incluso la culpabilidad, para llevar
a alguien a la locura?
Pues todos estos interrogantes pueden
verse, si no contestados, al menos tratados de algún modo en el relato de los
hechos. Y puesto que la narración es introspectiva, hay momentos en que el
propio narrador entra en un trance en el que todas estas fronteras se diluyen,
y por momentos no es completamente dueño de sus actos.
Sólidamente narrada, bien traducida, esta
novela induce a leer más obras del autor.
Leopold Perutz, conocido como Leo Perutz (Praga, 1882 – Bad Ischl,
Austria, 1957), fue un escritor y matemático austriaco de origen judío. Su fama
se basa sobre todo en sus novelas históricas. La primera que publicó fue La tercera bala, ambientada durante la
conquista de México por Hernán Cortés. Su segunda novela escrita en solitario, Mientras dan las nueve, es un thriller
psicológico que fascinó, entre otros insignes lectores, a Eric Ambler,
Friedrich W. Murnau y Alfred Hitchcock. La acción de El marqués de Bolibar tiene lugar en España durante la Guerra de
Independencia.
Perutz fue muy admirado por Borges. Asimismo,
Robert Musil le atribuyó la creación de un nuevo género literario, que denominó
"ficción periodística".
Ariodante
Noviembre 2014